Un 1 de Mayo que, en el periodismo, muestra todas las miserias laborales

Diari del Treball me ha publicado este artículo que he escrito sobre el 1 de Mayo que este año llega en unas circunstancias digamos extrañas –por razones suficientemente conocidas– pero que en el sector de la información y la comunicación sirven para poner encima de la mesa todas sus debilidades.

«El Día Internacional de Trabajo llega este 2020 de una manera totalmente inesperada hace tres meses. Al margen de sus efectos más graves por la triste muerte de miles de personas, los efectos laborales y económicos son muy considerables. Y el mundo del periodismo no es una excepción. Y la pandemia sanitaria los señala con toda crudeza.

Este año no habrá en la calle la tradicional manifestación del Primero de Mayo por las calles de las principales ciudades de todo el mundo. No hay que decir los motivos. Por estos lares hace un mes y medio que los conocemos. Muchas familias han sufrido estos días graves problemas. Desde los peores de todos, como es perder familiares y gente querida, hasta otros que han afectado a nuestra vida laboral y profesional, social, deportiva, cultural… Las consecuencias económicas de todo ello costará superarlas y quizás hay quienes no lo pueda hacer. Ojalá no sea así.

En el mundo de la comunicación, este 1 de Mayo, evidencia, en el ámbito laboral, todas las miserias que sufrimos desde hace tiempo. El SPC celebramos siempre el 1 de Mayo conjuntamente con el 3 de Mayo, Día Mundial de la Libertad de Prensa. Consideramos que son las dos caras de la misma moneda. Sin condiciones laborales dignas, difícilmente los y las profesionales de la información podrán trabajar con la máxima independencia que requiere el derecho a la información de la ciudadanía.

Hemos visto estas últimas semanas la aplicación de un gran número de expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE). Cierto que el mundo de la comunicación no es el único. El problema es que el sector todavía no se había rehecho de la crisis económica de 2008 en la que un mínimo de 12.000 personas perdieron el trabajo, en porcentaje el segundo sector con más desempleo, tras el de la construcción. Pero a esta cifra oficial se deben añadir los estragos que provocó en el colectivo más desprotegido del periodismo, el de periodistas a la pieza y freelance. No se sabe cuántos más cayeron porque, simplemente, estadísticamente no existen, las empresas los esconden e incluso a menudo los tratan como si fueran proveedores de tóner para las impresoras.

Pero mientras en muchos sectores económicos se consideraba la crisis económica ya superada, no sucedía lo mismo en los medios de comunicación. La caida de la prensa provocó que en los diarios siguieran produciéndose recortes de plantilla y de sueldo en forma de ERE, tanto con “t” en medio, como sin “t”. Y cuando apenas había periódicos que salían de su último ERTE, como El Periódico, ha llegado la crisis sanitaria, con los efectos que todo el mundo conoce y sufre. Es decir, recortes sobre recortes.

Y además, con una contradicción institucional muy destacable. Los gobiernos –como mínimo el catalán y el español– no se estaban de declarar la importancia de la información durante la pandemia por el coronavirus. Pero medidas para demostrarlo, ni una. La Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) pedía ayudas de las administraciones a los medios de comunicación porque no hubiera de haber ERTO y así las empresas pudieran contar con todos sus efectivos para garantizar a la ciudadanía una información de calidad en estos temas de pandemia. Pero también lo hacía la Federación Europea de Periodistas (FEP) y mientras en algunos países se han implementado medidas de ayuda a los medios y a los profesionales de la información, aquí la proclama ha sido un brindis al sol.

Así, los ERTE se han aplicado a trabajadores y trabajadoras ya con los sueldos rebajados fruto de regulaciones anteriores. A esto hay que añadir que en algunos medios las reducciones de jornada solo han tenido efecto en el recorte de salarios, pero no en el tiempo de trabajo, puesto que muchas empresas han presionado a las plantillas para que cubrieran unos horarios más amplios. La precariedad que hay en muchos medios hace de difícil seguimiento estas irregularidades.

Por otro lado nos encontramos con la afectación más grave que la pandemia ha tenido en el sector de la comunicación en el ámbito laboral. Es la que sufren los y las periodistas a la pieza y freelance. Han visto como de un día para el otro han perdido sus colaboraciones, sea porque ahora los medios han reducido el ámbito temático de sus contenidos a prácticamente todo aquello que hace referencia al coronavirus, sea por una simple reducción de costes.

El problema es que este colectivo no dispone de ningún tipo de protección social, a diferencia de lo que pasa en otros países de nuestro entorno en los que los y las periodistas a la pieza y freelance tienen una cobertura social en función de los trabajos realizados. Las empresas pagan habitualmente cantidades muy bajas por estos trabajos y a menudo hay quienes no se puede pagar con normalidad sus cuotas a la Seguridad Social como autónomos, algo que, por otro lado, no son. Los y las periodistas a la pieza son trabajadores/as por cuenta ajena a tiempo parcial y como tales debería estar prevista su contratación si España, en esta cuestión, fuera un país europeo.

Esto provoca que en algunos casos haya dificultados para que las personas de este colectivo puedan acceder a las ayudas que las administraciones públicas han implementado para los autónomos. Si en esta cuestión, España dispusiera de normativas como las que hay en otros países, como mínimo habrían tenido las coberturas que tienen quienes están en plantilla.

Además, el colectivo de periodistas a la pieza es un colectivo bastante feminizado. Esto implica que las mujeres periodistas que son freelance sufren una doble discriminación, como mujeres y como colaboradoras. Todo ello hace cada vez más inaplazable que desde el Gobierno español se impulse de una vez por todas una Ley de Derechos Laborales del Periodismo que tenga como eje principal la regulación de la figura de los y las periodistas a la pieza y ponga fin a una injusticia histórica e impropia de un Estado democrático. Una ignominia, que ahora ha dejado un puñado de profesionales de la información a la intemperie, sin ingresos, sin ningún tipo de cobertura y con unas perspectivas de futuro muy inciertas.

Por eso, este 1 de Mayo telemático ha hecho que de repente todas las miserias del mundo de la información y la comunicación se hayan puesto sobre la mesa. Las administraciones públicas se tienen que poner las pilas y remediarlo cuanto antes mejor. No es tan difícil: Es dar cobertura social a los y las periodistas a la pieza y freelance con el objetivo que cada vez que venden mal dadas no queden con una mano delante y la otra detrás.»

Demasiadas asignaturas pendientes

El presidente del Gobierno español –en funciones mientras escribo este artículo–, Pedro Sánchez, hacía el 6 de noviembre pasado un tuit en su cuenta de Twitter en el que condenaba las amenazas sufridas por seis periodistas catalanes en unos pasquines aparecidos en algunas calles de Barcelona. Decía Sánchez que «La libertad de información es un derecho fundamental, un pilar básico e irrenunciable de la democracia que debe ser respetado y garantizado». Ningún argumento para contradecirle más allá de recordarle la de oportunidades que ha tenido desde su cargo para impulsar medidas para garantizar este derecho a la información. Yo mismo le respondía con otro tuit donde le decía que «Si tanto respeta la libertad de informació, por qué ese decreto liberticida de la libertad en internet que ha aprobado su Gobierno? O que la Policia sacuda a periodistas por querer informar de lo que pasa en las calles. O estar a la cola Europa por no regular el derecho a la información».

Ya sabéis que en Twitter la limitación de espacios hace que los mensajes sean casi telegráficos. Y este blog es para intentar explicarlo mejor. Quién lo sigue sabe las diversas cuestiones que desde varios ámbitos profesionales se han planteado para mejorar el respeto del derecho a la información en Catalunya y en España. En los últimos días, las últimas semanas, profesionales de la información han sido víctimas de agresiones de todo tipo, principalmente hechas por los cuerpos de seguridad, tanto los Mossos d’Esquadra, como la Policía Nacional. Lo hemos denunciado y hemos protestado en la calle por estas situaciones. Han sido víctimas de la violencia periodistas de todo tipo de medios y tanto desde el Sindicat de Periodistes de Catalunya / Sindicat de Professionals de la Comunicació (SPC) cómo desde otras organizaciones del sector lo hemos denunciado.

Sectarismo de los medios ante la violencia
No me quiero referir al tuit de Pedro Sánchez para entrar en el debate electoral. A estas alturas seguramente todo el pescado está vendido y todo el mundo ya sabe qué hará este domingo. Simplemente lo he utilizado como punto de partida para contextualizar las cosas que han pasado últimamente en el mundo del periodismo. En primer lugar, el sectarismo de muchos medios de comunicación a la hora de informar de los ataques de que han sido objete los y las profesionales de la información. Mientras casi todas las agresiones y amenazas han sido rechazadas y criticadas por la mayoría de las organizaciones periodísticas, no ha pasado lo mismo con los medios de comunicación. La mayoría se han limitado a informar, denunciar y protestar sólo contra las acciones de que han sido objeto profesionales de su empresa o grupo de comunicación o, como mucho, los de su trinchera ideológica. Y esto ha pasado con públicos y privados.

El martes 22 de octubre, varias organizaciones periodísticas convocaron una protesta en la plaza Cataluña de Barcelona contra las agresiones de que varios periodistas habían sido objeto en los días anteriores, en las movilizaciones a raíz de la sentencia del Tribunal Supremo sobre el Procés. El SPC éramos una de estas entidades –las otras eran la UPIFC, el Grup Barnils y el Col·legi de Periodistes de Catalunya– y a media mañana me telefoneó una periodista de La Sexta, del programa Todo se mentira, que quería saber si la concentración «era contra los radicales». Le expliqué que no, que era contra todas las agresiones «vengan de donde vengan y sean quienes sean las personas afectadas«, que es ya la letanía que la mayoría de las organizaciones hemos adoptado. Salvo error u omisión, por la tarde ya no los vi. Quería dejar claro que no queríamos que pasara como días atrás, que un plante de periodistas en el Parlament de Catalunya contra las agresiones a profesionales de la información fue convertido por algunas televisiones privadas en una protesta «contra las presiones de los políticos independentistas a los periodistas». Una manipulación burda en extremo. El plante era para lo que era.

Como tener una profesión más fuerte
Explico todo esto para dejar claro que en materia de derecho a la información todavía hay demasiadas asignaturas pendientes. Tantas que España –y también Cataluña hasta que no desarrolle legislativamente el artículo 52 del Estatuto– están a la cola de Europa en esta cuestión. Para poder ser más fuertes para poder luchar mejor en defensa del derecho a la información de la ciudadanía y para conseguir unas condiciones de trabajo laborales y profesionales dignas desde el SPC hemos impulsado una campaña de micromecenazgo para poder llevar a cabo varios proyectos que tenemos planteados con este objetivo. En esta web encontraréis toda la información.

Estamos a punto de superar la primera fase e iniciar la segunda. Si no os gusta la información que recibís, colaborad con el SPC en esta iniciativa a través de la plataforma Goteo porque implementar los proyectos que tiene el sindicato nos beneficia a todos y todas. Es una campaña abierta al conjunto de la profesión –la que está afiliada al sindicato y la que no– y a la ciudadanía, verdadera destinataria del trabajo de los y las periodistas y que tiene que exigir que le sea respetado su derecho a una información libre e independiente.

Premio Nacional de Comunicación
Cierro este artículo con la satisfacción de saber que los amigos de Crític han sido galardonados por la Generalitat con el premio Nacional de Comunicación. Ya les expresé mi enhorabuena. Y para hacerlo les envié este escrito que han tenido la amabilidad de publicar en el cual hablo de algunas de las cuestiones a las que me he referido en este texto.

Lo que no salió en Telecinco

El pasado martes, 1 de octubre, en el marco de las movilizaciones con motivo del segundo aniversario del referéndum del 1-O, hubo, lamentablemente y de nuevo, agresiones contra periodistas. La compañera Laila Jiménez, de Telecinco, fue atacada por dos de las personas que participan en ellas. La acción fue duramente criticada desde amplios sectores de la sociedad, de la política y del periodismo. Entre ellos, el Sindicat de Periodistes de Catalunya / Sindicat de Professionals de la Comunicació (SPC), que lo hizo a través de las redes sociales, denuncia que fue ignorada por la gran mayoría de medios de comunicación, un silencio sospechoso sobre nuestra actividad que ya hace tiempo que el sindicato sufre.

Pero no quiero hablar de esto, sino de la entrevista que el día siguiente me hizo Telecinco, como presidente del SPC para que hiciera una valoración de los hechos. Nos citamos cerca de mi casa, en los Jardines Montserrat Roig de Barcelona, para poder hacerlo sin ruidos ambientales molestos. La conversación con la periodista que me entrevistó fue muy interesante y se tradujo en una grabación de unos diez minutos aproximadamente. Llegada la hora del Informativo de la cadena, a las tres de la tarde, me senté ante la televisión para ver qué salía. «Un día que sales en la tele como presidente del SPC, no te lo puedes perder!», pensé.

Una de las primeras informaciones del noticiario fue justamente la de los incidentes en aquella manifestación. Y recogieron mi intervención. Durante cinco segundos o poco más aparecí en pantalla para tan sólo decir una frase sacada de contexto que no decía casi nada, planteando que era cosa de los gobiernos proteger el derecho a la información de la ciudadanía. Si me hubieran entrevistado en verano en la playa, en el mismo tiempo, no habría tenido prácticamente tiempo ni de quejarme del calor.

Entiendo que Telecinco tiene sus criterios a la hora de reproducir declaraciones de personas que entrevista y que considerara que lo que yo decía no tenía más interés. Conozco la importancia del tiempo en televisión y del espacio disponible en los medios. Yo también soy periodista y sé que hay que ajustar las declaraciones e informaciones que recibes al espacio que tienes disponible. Y en este sentido, cinco, seis o siete segundos en Telecinco permitieron que quizás alguien descubriera la existencia del SPC.

No querría que pareciera un subidón de vanidad pensar que es necesario que el mundo mundial conozca lo que dije a Telecinco, pero cómo que creo que en esta conversación tratamos temas bastante importantes, me gustaría haceros un resumen de lo que dije a la compañera de esta cadena que me entrevistó. Critiqué el ataque que sufrió Laila Jiménez, como lo hemos hecho siempre que ha habido agresiones –tanto físicas cómo verbales– «vengan de donde vengan y sean quienes sean las personas afectadas».

Afirmé también que los ataques contra profesionales de la información «suponen una vulneración al derecho a la información de la ciudadanía, un derecho fundamental en una sociedad democrática». También consideré que «no es que los y las periodistas sean más que el resto de la ciudadanía pero «son quienes, justamente, deben intentar garantizar este derecho». Recordé que el SPC, «desde siempre, ha denunciado todas las situaciones en las que los y las profesionales de la información han sufrido trabas, tanto por parte de las fuerzas de seguridad como de grupos de personas, para poder hacer su trabajo, fuera cual fuera el medio para el que trabajaban o que lo hicieran como freelances».

Se me preguntó si estábamos preocupados por la reiteración de este tipo de incidentes que se han producido en el marco de El Procés. Respondí que evidentemente que el SPC está inquieto, como lo ha estado siempre y como siempre lo estará mientras no se ponga solución. Que la violencia la han sufrido todo tipo de medios y que no empieza ahora. Quisieron saber si, desde el punto de vista del sindicato, eran los políticos los que tenían que poner remedio. Lo que dije es que «España –y Cataluña– están a la cola de Europa en lo que se refiere al derecho a la información de la ciudadanía, puesto que los diferentes gobiernos que ha habido nunca han afrontado regularlo como lo está en la mayoría de países europeos» con una tradición democrática más larga. Y que esto es así porque los partidos no han mostrado interés alguno por esta cuestión «a pesar de que la Constitución española, en su artículo 20; el Estatuto de Catalunya, en su artículo 52; y la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la que todo el mundo se vanagloria de apoyar, en su artículo 19; así lo establecen y lo reconocen».

También consideré que esta desidia gubernamental y política en garantizar el derecho a la información de la ciudadanía tenía unos efectos perniciosos en la pedagogía cívica de que hay que respetar el trabajo de los y las profesionales de la información. Añadí que si alguien está descontento con la información que recibe porque cree que hay medios que manipulan y distorsionan la realidad, «esto no se arregla fustigando a los y las profesionales que están a pie de calle, porque hay otras vías para denunciarlo a pesar de que admito, como ya he dicho, que en España y Catalunya haya menos herramientas para hacerlo que en otros países». Los que imponen la manipulación informativa suelen estar en despachos muy bien conectados con los diferentes poderes.

Hice una última afirmación ya fuera de micrófono de la que, puesto que estamos en ello y como colofón, dejo constancia. Es una lástima que los medios –sea Telecinco o sea quién sea– sólo destaquen las agresiones a profesionales de la información cuando esto afecta a gente de su empresa o de su trinchera mediática. En los dos últimos casos registrados –los de la Diada, en el Parlament, y los de esta semana– ha sido ya un poco distinto, pero sería deseable que cada vez que hay un episodio de estos todo el mundo expresara su rechazo. Contribuiría a hacer pedagogía social y serviría para rebajar la tensión y evitar situaciones de violencia.

Por cierto: para quien esté descontento de la información que recibe, miraos esto.

Dia Internacional del Derecho de Acceso Universal a la Información, para proteger libertades fundamentales

En 2016, la Unesco declaró el 28 de septiembre Día Internacional del Derecho de Acceso Universal a la Información. Su objetivo es promover que los países garanticen el acceso público a la información y protejan las libertades fundamentales, de acuerdo con la legislación nacional y los acuerdos internacionales». Varias organizaciones han hecho actos para conmemorar esta fecha y reivindicar que en todo el mundo se respete este derecho humano universal, tal como establece la Declaración Universal de Derechos Humanos, en su artículo 19.

La Federación Internacional de Periodistas (FIP) no ha sido una excepción y ha denunciado que «más de 30 países han bloqueado el acceso a mediados de comunicación o a Internet en el que va de 2019, amenazando el derecho fundamental de la ciudadanía al libre acceso a la información».

El Sindicat de Periodistes de Catalunya / Sindicat de Professionals de la Comunicació (SPC) también ha hecho su aportación, difundiendo las campañas internacionales e impulsando otra a escala catalana. Tiene como lema «¡Súmate a la lucha del SPC por un periodismo digno!». Es una iniciativa de la que, como presidente del SPC, no puedo ser más favorable. El objetivo del sindicato es potenciar su tarea en defensa de los y las profesionales de la información y del Derecho a la información de la ciudadanía. Y que la iniciativa nazca un 28 de septiembre coincidiendo con la conmemoración de la Unesco no es una casualidad.

Tal como se afirma en el anuncio de esta campaña, «defender los derechos de los trabajadores y las trabajadoras del sector es garantizar unas condiciones de trabajo dignas, el respecto a la deontología, a la ética y a la independencia periodística; es garantizar también el Derecho a la Información de la ciudadanía. Sin un periodismo libre, independiente y riguroso es muy difícil defender el resto de derechos: a la sanidad, a la educación, a la vivienda, a la justicia, a la atención social, al trabajo, a unos servicios públicos de calidad… Sin periodismo independiente no hay democracia.

El año está lleno de Días Internacionales –o Mundiales– de… Seguramente todos a favor de causas justas y nobles que hay que proteger y promover. Pero esta del 28 de septiembre es una fecha que sirve para concienciarnos todos juntos sobre la importancia de poder recibir una información libre e independiente de los poderes políticos, económicos y empresariales para disponer de una óptima democracia. Obviamente que el derecho más esencial es el de la vida y que hay otros fundamentales que acabamos de citar. Pero el de la información es el que permite defenderlos todos porque es el que sirve para tener todos los datos para hacerlo mejor. Es lo que liga la salsa de todos los derechos humanos.

Naturalmente que yo colaboraré en esta campaña, que será plenamente operativa a partir el próximo 7 de octubre. Es una cuestión que interpela a todo el mundo. A profesionales de la información, formen parte del sindicato o no, y a aquellos sectores sociales que comparten la preocupación por las deficiencias en la información que reciben. Sólo haciéndonos todos juntos cómplices en este combate podremos revertir la situación en la calidad de la información de la ciudadanía. Si no te gusta la información que recibes, ayuda al SPC a ser más fuerte para tener más y mejores herramientas para cambiarlo.

Periodismo vs. publicidad, un mundo sin ley

La semana pasada se presentó en Barcelona el libro La ética de los periodistas que hacen publicidad, escrito por Manuel López, periodista y doctor en Ciencias de la Información y profesor emérito de la UAB. Está editado por Ediciones Carena, una pequeña editorial independiente encabezada por el librero José Membrive. El amigo Manel tuvo la ocurrencia de pedirme a mí que hiciera el prólogo, cosa que he hecho de la mejor manera que he sido capaz.

La presentación consistió en un diálogo entre el autor del libro y el prologuista y también con las personas que acudieron a la Casa del Llibre –que acogió el acto– en una conversación muy amena no sólo sobre las prácticas en las que se centra el libro sino también sobre el periodismo en general. Una de las conclusiones es que el periodismo no vive un buen momento porque los intereses económicos, políticos y empresariales están –en la mayoría de medios, especialmente los más grandes– por delante del derecho a la información de la ciudadanía. Y algunos profesionales son cómplices de ello en primer grado.

El libro analiza a los profesionales de la información que combinan su tarea periodística con la publicidad, una práctica no permitida por los códigos deontológicos repartidos por todo el mundo. La cuestión es que los códigos deontológicos sólo son una referencia, no son de obligado cumplimiento y, por eso, hay empresas de comunicación –tanto públicas como privadas– que vulneran el articulado entero varias veces al día. Y los y las periodistas que –a cambio de un sobresueldo– se prestan a poner su profesionalidad en entredicho, también hacen nula observancia de sus preceptos.

Manuel López aporta en su investigación datos muy ilustrativos y relevantes sobre esta situación. La obra la podéis adquirir en un puñado de librerías o en la misma editorial. El prólogo, si os apetece, lo podéis leer en este enlace. Entre otras cosas, reclamo una ley que establezca que los códigos deontológicos sean de obligado cumplimiento y estipule sanciones para quienes los vulneren. ¿Os imagináis qué pasaría si el Código de Circulación fuera sólo una serie de recomendaciones de buenas prácticas sin que hubiera que respetarlas porque no pasaría nada a quienes lo infringieran? Pues esto es lo que pasa en el periodismo dónde a las normas deontológicas de tráfico no hay que hacerles ningún caso.

La información como motor de una ciudadanía crítica que evita el pensamiento único

David Bueno, Valeria Giacomoni y Ignasi Llorente, en la presentación del informe. Foto: Carles Orti (FFG)

La Fundación Ferrer y Guardia presentó el pasado 21 de mayo su informe 2018 sobre el estado de la laicicac en Cataluña y en España. La primera parte de este trabajo es un conjunto de nueve artículos agrupados bajo el epígrafe Pensamiento crítico, razón para la emancipación. La fundación me encargó uno de estos artículos para que analizara como desde el mundo de la información se puede promover un pensamiento crítico, que cuestione las certezas y plantee dudas, todo ello dirigido a construir una sociedad libre y sin dogmas.

Esta aportación que trae mi firma se titula Periodisme digne, ciutadania lliure y la podéis encontrar también en este otro enlace. Los artículos están hechos por varias personas que analizamos desde varios ángulos –la educación, la ciencia, la biología, el derecho o la sociología– como incentivar un espíritu crítico basado en la razón para mejorar la calidad democrática de la sociedad. Si consultáis el informe en el enlace del párrafo anterior, veréis que hay ocho artículos interesantísimos que vale la pena leer. Al otro escrito también le podéis hacer una ojeada pero dejo que seáis vosotros los que hagáis la valoración.

En mi artículo defiendo que «disponer de medios de comunicación independientes de los poderes es imprescindible para desarrollar un pensamiento crítico que vaya más allá de dogmas e imposiciones de todo tipo, y que fomente una sociedad verdaderamente democrática que respete los derechos colectivos e individuales de las personas». También explico aquello que haría falta porque desde la información y el periodismo se pueda desarrollar una sociedad con espíritu crítico y pensamiento libre, cuestionando los dogmas de cada día.

Para ello reclamo una regulación del derecho a la información de la ciudadanía –cuestión en la que, como ya he dejado constancia varias veces en este blog, Cataluña y España están a la cola de Europa y de medio mundo–, de la conveniencia de un periodismo crítico no alineado con ninguna otra trinchera que no sea la de la veracidad y el rigor. Y, en el marco de un panorama mediático donde cada día hay innumerables episodios de desinformación y manipulación, argumento la necesidad de introducir en los planes de estudios escolares la educación mediática para que los chicos y chicas aprendan a interpretar de manera crítica a los medios de comunicación y a reconocer las trampas que demasiado a menudo esconden.

La presentación del informe consistió en un diálogo entre el vicepresidente de la Fundación, Vicenç Molina, con David Bueno, biólogo, genetista y autor del libro Neurociencia para educadores; Valeria Giacomoni, historiadora especializada en pedagogía libertaria y autora del libro Joan Puig Elias: anarquismo, pedagogía y coherencia, e Ignasi Llorente, divulgador científico y experto en nuevas tecnologías, quien también ha publicado recientemente un libro titulado La Historia de la Ciencia como nunca te la han explicado. Los ponentes son tres de los articulistas que han colaborado con este Informe Ferrer y Guardia 2018. La segunda parte del libro está dedicado al análisis de la situación de la laicidad en Cataluña y en España a partir de los datos extraídos de las encuestas y sondeos hechas por el Consejo de Investigaciones Sociológicas (CIS), el Centro de Estudios de Opinión (CEO) así como las estadísticas de varios organismos oficiales.

El periodismo de ‘guerra’, ¿sin futuro? Especialmente si eres ‘freelance’

El fotoperiodista Ricardo Garcia Vilanova ha estado recientemente presentando su libro Fade to black. Ascenso y caída del califato del ISIS 2011-2019. Siria, Irak y Libia (Editorial Blume) por varias ciudades españolas. En Barcelona fue el pasado 9 de mayo, en un acto en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) en el que fue entrevistado por el periodista Jordi Évole. En la conversación también participaban la fotoperiodista Sandra Balsells, y Leopoldo Blume, director de la Editorial Blume. Fue una sesión muy interesante en la quen Ricardo explicó la realidad en estos países, como se había formado el poder del ISIS en estas zonas y cómo, finalmente cayó. También habló de cómo se hace periodismo en territorios en guerra.

Garcia Vilanova se hizo tristemente famoso en septiembre de 2013 cuando en compañía del periodista de El Mundo Javier Espinosa fueron secuestrados en Siria por el ISIS. Pocos días antes también lo había sido el corresponsal de El Periódico de Catalunya en la zona, Marc Marginedas. El cautiverio duró hasta el mes de marzo de 2014, cuando, primero Marc y después Ricardo y Javier, fueron liberados. Ya entonces se editó un libro en apoyo de Garcia Vilanova, para quien aquella situación había tenido unas complicaciones adicionales por el simple hecho de ser freelance o periodista a la pieza mientras que sus dos compañeros plumillas estaban en plantilla. En este artículo que hice entonces podéis recordar los detalles.

En la presentación del libro y a preguntas de Evole explicó también las dificultades para un fotoperiodista freelance dedicarse a cubrir los conflictos bélicos que hay por varios puntos del planeta. Que los medios de comunicación de todo el mundo –al margen de alguna honrosa excepción como The New York Times y alguno más– ya no envía sus periodistas a lugares en conflicto por los riesgos que acompaña la operación. Y para los que van a tanto la pieza es muy difícil financiarse estos viajes. Sólo hay que pensar que contratar un fixer –una persona local que apoya el trabajo de un corresponsal que trabaja en un país extranjero haciéndole entre otras cosas de guía y traductor– en el Yemen puede costar 300 dólares diarios como mínimo. Yemen es un país al que Ricardo le gustaría ir para explicar qué pasa allí pero que sin un medio detrás, un freelance «no se lo puede permitir». Y hay que añadir viajes, comunicaciones, material…

Fade to black es un libro que en parte sirve para afrontar los gastos que supone ir a explicar lo que pasa en los países en guerra o con conflictos bélicos. Muchos medios han optado por contratar periodistas locales que lo hagan. Garcia Vilanova afirma que «esto está bien pero a veces estos informadores son activistas de alguno de los bandos y una persona que viene de fuera puede aportar una visión más objetiva». En cualquier caso, este artículo no pretende reflejar el debate sobre esta cuestión sino dejar patente una vez más las dificultades que tienen los periodistas a la pieza, colaboradores o freelance para hacer su trabajo en igualdad de condiciones al resto de periodistas.

Acabo con una cuña publicitaria gratuita: Comprad el libro de Ricardo. Es muy interesante, con unas imágenes sobrecogedoras. Excelentemente editado por una editorial que no es la primera vez que colabora en proyectos de este tipo. Además apoyaréis al #periodigno y a un profesional que forma parte de una generación de fotoperiodistas con coraje y compromiso para explicar aquello que pasa en los países donde su gente sufre los estragos de las guerras y la destrucción. Si no tenéis que hacer un regalo y no sabéis qué, Fade to black os hará quedar la mar de bien.

La rotativa del Grupo Z como paradigma

Este miércoles 15 de mayo, los trabajadores de la planta de impresión del Grupo Z en Parets del Vallès se manifestarán en Barcelona en el marco del conflicto laboral que tienen abierto con la empresa, Gráficas de Prensa Doaria (GPD), que ha presentado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de cierre de la rotativa y extinción de todos los contratos de trabajo. En estos momentos la negociación consiste en establecer las condiciones con que el personal de GPD pierde el trabajo y se va al paro porque el punto final se presenta como inevitable. Y la falta de respuestas satisfactorias de la empresa hacia la plantilla es lo que está motivando una protesta más que justa, con varios intentos de la dirección de GPD de vulnerar el derecho de huelga, que han sido denunciados a la Inspección de Trabajo.

El cierre de la rotativa forma parte del proceso de adquisición del conjunto del grupo Z por parte de Prensa Ibérica, el hólding mediático presidido por Javier Moll, lo que hace que este conglomerado sea conocido también como el Grupo Moll. Entre las condiciones para terminarr de formalizar la operación –el acuerdo entre las partes es total según han confirmado cada una de ellas– había la de cerrar la planta de Parets, un proyecto megalomaníaco de Antonio Asensio en un momento en que el futuro de la prensa en papel ya planteaba incógnitaso, tanto por los cambios tecnológicos como por los indicios de crisis en el sector.

La huelga en Gráficas de Prensa Diaria intenta conseguir las mejores condiciones para la salida de los trabajadores. Cómo hace unos meses ya pasó lo mismo en El Periódico de Catalunya y el Sport, las dos principales publicaciones del grupo Z. En el caso de El Periódico hubo un acuerdo para que las bajas fueran voluntarias y las que afectaban la redacción hubo más personas que querían irse del diario que las que se preveía que tenían que marcharse. Un indicio de la moral de la tropa del rotativo.

El desinterés de Antonio Asensio Mosbah, el hijo del fundador del imperio, por el negocio de la prensa en papel ha sido bastante decisivo en la caída de Z. Los rumores sobre la venta del grupo eran señal de las conversaciones que en varios escenarios tenían los acreedores –principalmente la banca– para intentar minimizar las pérdidas con una operación que, además, garantizara una cierta línea editorial.

Con el cierre de GPD culminará la desaparición del grupo fundado por Antonio Asensio Pizarro. La adquisición por parte de Prensa Ibérica permitirá la continuidad de las publicaciones a pesar de que ahora hay que ver en qué condiciones. El hólding de Javier Moll no se caracteriza por tener medios con unas condiciones laborales óptimas. Pero más allá de esta circunstancia sobre la que las intenciones reales se verán a partir de la entrada efectiva de los nuevos propietarios en la gestión de las empresas del grupo, hay que tener presente las implicaciones mediáticas que la operación supone.

Pérdida de pluralismo
De entrada, la desaparición del grupo Z supone una pérdida de pluralismo. La información en menos manos. Se puede opinar lo que se quiera sobre la línea editorial de sus publicaciones y su posible supeditación a determinados intereses que dominan muchos medios de comunicación pero, en definitiva, ahora habrá menos voces diferentes. Menos pluralismo significa menos democracia. Y no es una afirmación personal. Gran cantidad de expertos lo dicen. Por ejemplo, el Grupo de Alto Nivel (HLG en sus siglas en inglés) sobre Pluralismo y Libertad de medios de comunicación de la Comisión Europea, dirigido por la profesora Herta Däubler-Gmelin, exministra de Justicia de Alemania; Luís Miguel Poiares Pessoa Maduro, profesor del Instituto Universitario Europeo y antiguo abogado general del Tribunal Europeo de Justicia; y Bien Hammersley, pionero digital y editor de una revista sobre tecnología.

Este informe presenta las conclusiones y recomendaciones de este grupo independiente de expertos, reunido por la vicepresidenta de la Comisión Europea, Neelie Kroes, el octubre de 2011, y fue comisionado para proporcionar un conjunto de recomendaciones para el respeto, la protección, el apoyo y la promoción de pluralismo y la libertad de los medios de comunicación en Europa. El HLG dio a conocer el enero de 2013 el resultado de su trabajo. Su informe final aporta conclusiones y recomendaciones para garantizar el derecho a la información entendiendo que «la libertad y el pluralismo en los medios de comunicación resultan cruciales para la democracia europea». También alertan contra la pérdida de pluralismo las autoridades europeas en sus recomendaciones sobre información y democracia. La última en hacerlo, el mes de mayo del año pasado, fue el Comité de Ministros del Consejo de Europa sobre el pluralismo de los medios y la transparencia sobre sus propietarios. El periodista Dardo Gómez se refirió en este artículo en la Revistaelobservador.com.

Hay que tener presente que además de El Periódico de Catalunya y el Sport, Prensa Ibérica también se hace con otros diarios: El Periódico de Aragón, El Periódico de Extremadura, La Crónica de Badajoz, Córdoba, Mediterráneo (en Castellón) y La Grada. En lo que se refiere a revistas, el grupo Moll se queda con 12 publicaciones especializadas más: Woman, Cuore, Rumore, Viajar, Stilo, Autohebdo Sport, Port, Digital Camera, Cartoon Network, Disney Channel, Neox Kidz y Like!. Prensa Ibérica ya disponía de 17 diarios en el Estado español –entre ellos, en Catalunya, Regió 7 y Diari de Girona– entre los que desstacan varias cabeceras bajo el epígrafe de La Opinión y Diario de Mallorca. Algunas de las operaciones de Javier Moll en diferentes comunidades de adquisición de otras cabeceras han supuesto el cierre de diarios por duplicidad de rotativos en una misma área, algo que ha dejado una sola voz en estas zonas. Años atrás, Prensa Ibérica había invertido con bastante éxito en países como Australia.

Y termino cómo he empezado. El cierre de la rotativa de GPD es la última expresión de la derrota de uno de los grupos mediáticos más importantes de los últimos años, que ha supuesto y supone la pérdida tangible y dolorosa de un gran número de puestos de trabajo y lo que ello implica para las personas y familias afectadas, y una pérdida más intangible de un día para otro pero terriblemente peligrosa para la riqueza democrática de un país: menos pluralismo informativo.

Información y elecciones

Cuando ustedes lean este artículo ya habrá pasado el 28-A y ya quedarán pocos días para los comicios municipales y al Parlamento Europeo. En este rinconcito, ya lo saben, suelo a hablar de periodismo, de derecho a la información, de libertad de expresión… Y ligando las dos cosas me preocupa los pocos compromisos –al margen de honrosas excepciones– que los partidos asumen en esta materia en sus programas electorales. En mi blog personal publiqué el 15 de abril un artículo en el que hacía una comparativa sobre el que decían las candidaturas sobre estas cuestiones.

El futuro de RTVE es el apartado que recogía más propuestas mientras que en la regulación del derecho a la información sólo había compromisos por parte de En Comú Podem –bastante amplios, por cierto– y del PSOE. En este escrito me fijaba en ítems como la precariedad laboral, la libertad de prensa, la reforma de las leyes audiovisuales o el reconocimiento de los medios comunitarios.

Toda una serie de cuestiones que volverán a estar sobre la mesa para las elecciones del 26 de Mayo. A pesar de que en este ámbito las competencias recaen principalmente en el Gobierno estatal y en los autonómicos, el margen de actuación de la Administración Local es bastante amplio. Tienen responsabilidades en los medios locales –de despartidización y de condiciones laborales del personal–, en la distribución de publicidad, de promover las buenas prácticas en varios ámbitos informativos, de promoción de la importancia del derecho a la información entre la ciudadanía para que esta sea más exigente en este ámbito…

El trabajo de la UE implica fijar unas reglas de juego mínimas para todos los países de la Unión. España está a la cola de Europa en materia de derecho a la información y las autoridades comunitarias deberían ser mucho más estrictas a hacer cumplir sus directivas, hacer de Primo Zumosol y proteger a la ciudadanía europea.

Y la ciudadanía, del mismo modo que miramos qué dicen los partidos en cuestiones que nos son muy tangibles, como la sanidad, la educación, el trabajo o la vivienda, tendríamos que interesarnos también para saber qué dicen sobre derecho a la información porque sólo cuando este nos sea plenamente garantizado, tendremos las mejores armas para luchar por el resto de derechos y libertades.

Los periodistas presentamos nuestras peticiones en este ámbito para el 28-A y lo volveremos a hacer para el 26-M. Pero haría falta que la sociedad se diera cuenta que esta no es una asignatura maria que si se suspende, no pasa nada. Sin información (de calidad) no hay democracia (de calidad). Esto nos jugábamos el 28-A y nos lo volveremos a jugar el 26-M. Y cada vez que nos pongan una urna por delante.

Artículo publicado en el número 13 de la revista ‘Utopía’ –que se publica en las comarcas catalanas de la Selva Marítima y  l’Alt Maresme– en la edición de este mes de mayo

Qué proponen en materia de comunicación los partidos para el 28-A

Con ocasión de las elecciones al Parlament de Catalunya del 21 de diciembre de 2017 publiqué un artículo en este blog repasando los compromisos de las diferentes candidaturas. Destacaba que al margen de algunas excepciones, en general había muy pocos compromisos concretos. Ahora, ante la nueva contienda electoral de este 28 de abril para el Congreso de los Diputados y el Senado, con las mismas excepciones, la situación no ha mejorado mucho.

La información para hacer este nuevo artículo, como en la anterior ocasión, sale de la compilación que he hecho yo mismo para el Sindicat de Periodistes de Catalunya / Sindicat de Professionals de la Comunicació (SPC) en el que se detalla partido por partido sus propuestas en este ámbito. El trabajo se refiere casi exclusivamente a cuestiones directamente vinculadas con el derecho a la información. Es cierto que como sindicato nos interesan también otros cuestiones más generales –la brecha salarial entre hombres y mujeres, la violencia contra las mujeres y el acoso en la red, el futuro de las pensiones, los falsos autónomos, el abuso en la práctica de los y las estudiantes, las personas en situación de paro de larga duración, etc…– que compartimos con otros sectores de la sociedad y por eso, ahora me centro básicamente en aquellos que nos afectan más como periodistas.

Como referencia final, si lo queréis comparar, en este enlace hay las peticiones que la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) ha planteado a estos partidos sobre estas cuestiones

1.– Medios Públicos

A) CIUDADANOS

II) Tolerancia cero con la corrupción
Garantizaremos la independencia y pluralidad de Radiotelevisión Española (RTVE). Reforzaremos el procedimiento de concurso para evitar bloqueos políticos interesados y aseguraremos la elección de un nuevo Consejo de Administración de RTVE formado por profesionales expertos e independientes.
Auditaremos las televisiones autonómicas para reducir gasto innecesario y aseguraremos que sus contenidos no sirvan para hacer propaganda ideológica. Garantizaremos la neutralidad y la pluralidad de los medios públicos de comunicación social, promoveremos su autofinanciación y, en su caso, impulsaremos la eliminación de aquellos que resulten manifiestamente inviables.

B) EN COMÚ PODEM (*)

Desgubernamentalizar RTVE y hacer que sea un servicio público efectivo. La televisión y la radio públicas viven una situación crítica, y la televisión privada, un proceso de concentración que limita el pluralismo. Condicionada por una financiación sólo pública y sometida a la manipulación del Gobierno, RTVE se ha convertido en un instrumento de propaganda gubernamental. Para cambiar esta situación hay que derogar el decreto ley 15/2012 que impuso el PP, promover una auditoría a RTVE y reformar la Ley General de la Comunicación Audiovisual (LGCA). En este sentido nos comprometemos a:
Garantizar la independencia y el pluralismo de RTVE, democratizar la elección y el funcionamiento de sus órganos de gestión y promover una financiación transparente fijada por contrato/programa.
Fomentar la participación ciudadana en RTVE a través de un consejo social, dotado de competencias reales, especialmente la de arbitrar el concurso público para designar la presidencia de cada medio, planificar la gestión y potenciar los consejos de informativos, el Defensor del Espectador y las áreas de medios interactivos.
● Poner a disposición de la ciudadanía, por canales accesibles y con licencias abiertas, los archivos audiovisuales de interés histórico o cultural de los fondos de la Corporación RTVE y de la agencia Efe.
● Hacer realidad el derecho de acceso a los medios públicos. Para hacerlo, se facilitará que las organizaciones sociales puedan reservar espacios y los recursos humanos y técnicos necesarios para la producción de contenidos de calidad.

C) ESQUERRA REPUBLICANA DE CATALUNYA (ERC)

Propuestas para la República Catalana:
Impulsar unos medios de comunicación públicos fuertes –de acuerdo con un modelo pluricultural y plurilingüístico– e independientes de los poderes gubernamentales.

E) PARTIDO POPULAR (PP)

Los medios de comunicación públicos estarán guiados por criterios de profesionalidad, transparencia, pluralidad y racionalidad económica. Acabaremos con el modelo de Administrador único de la corporación de RTVE e impulsaremos un Gobierno corporativo guiado por los principios de profesionalidad, mérito y capacidad.

 

2.– Regulación del derecho a la Información de la Ciudadanía

B) EN COMÚ PODEM

Garantizar el derecho a una información plural y de calidad. Porque el derecho a la información sea un derecho ciudadano y por lo tanto que todas las personas tengan el derecho a acceder a una información plural y de calidad, se tiene que asegurar la independencia de los medios respecto a los poderes políticos y económicos. Hay que facilitar el acceso de todas las personas a una información plural y veraz. Por eso, nos proponemos:
Desarrollar una ley del derecho a la información y la comunicación que fije los derechos y deberes de los medios para asegurar la independencia y el pluralismo.
● Impulsar el consenso parlamentario para crear un consejo de la información y la comunicación, formado por personas independientes a los partidos y las empresas de comunicación, que determine la composición y las funciones de los consejos de administración de los medios públicos y los criterios de selección de sus cargos directivos, y, en general, que impulse medidas de fomento del derecho de la ciudadanía a la información.
Garantizar que las campañas y las ayudas públicas, así como las licencias de explotación, no se adjudiquen de forma sesgada, partidista y opaca, sino de manera transparente y objetiva. Además, poner fin al uso partidista y a los amiguismos en la publicidad institucional y la compra de suscripciones por parte de las instituciones.
Reducir las ayudas a los medios de comunicación privados mientras no se puedan garantizar recursos suficientes para los medios públicos. La concesión de ayudas por parte de las administraciones del Estado a los medios privados, tiene que ser pública y transparente. Los medios beneficiarios tendrán que estar al día en sus obligaciones fiscales y laborales, incluida la contratación legal e igualitaria de los trabajadores y trabajadoras.

F) PARTIDO SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL (PSOE)

• Desde el respeto escrupuloso a la libertad de expresión e información, impulsaremos una estrategia nacional para la lucha contra la desinformación, con actividades de concienciación y formación para la ciudadanía.

 

3.– Ordenamiento del sector audiovisual

B) EN COMÚ PODEM

• Medidas urgentes porque la Ley General de la Comunicación Audiovisual, cumpla con la obligación de reserva de espectro radioeléctrico para los medios comunitarios y apruebe un reglamento que regule la concesión de las licencias a los mismos; cómo establece la misma LGCA desde su publicación en 2010.
● Incluir a la Ley General de la Comunicación Audiovisual las medidas necesarias para garantizar la sostenibilidad financiera, la governança y el derecho de acceso a los medios audiovisuales públicos.
● Conseguir amplios acuerdos para constituir el Consejo Estatal de Servicios Audiovisuales (CESA), independiente del Gobierno, con competencias para conceder las licencias e imponer sanciones y con medios financieros, técnicos y humanos suficientes. El CESA tiene que garantizar el respeto al pluralismo, la diversidad cultural, la protección de los consumidores y las consumidoras, el correcto funcionamiento del mercado interior y la competencia leal. Sus integrantes deben ser elegidos mediante un concurso público de méritos y reforzar sus incompatibilidades, con el fin de evitar las llamadas “puertas giratorias”.
Para garantizar el pluralismo de los medios audiovisuales, no se debe permitir que un mismo grupo supere una audiencia mediana del 30% en el conjunto de sus canales de ámbito estatal, en los 12 primeros meses desde la adquisición. Cuando esto se produzca, tendrá un plazo de un año para realizar las desinversiones necesarias para bajar de nivel.
● Establecer que quién presta servicios de televisión, radio y audiovisuales tenga que incluir en su página web sus datos de identidad y dirección, forma de contacto directo con ellos o ellas, e identificación de personas físicas o jurídicas que integran su accionariado.
● Las licencias de espacios audiovisuales se tienen que conceder por concurso público, dando a conocer las ofertas, las condiciones con que se conceden y los motivos. Cuando no se cumplan estas condiciones, la licencia podrá ser retirada.
Cuando se otorgue una licencia no se podrán modificar las condiciones de la oferta, así un canal televisivo de noticias no puede convertirse en un canal de realities, ni una televisión autonómica podrá dejar de emitir información sobre su comunidad.
● Crear un consejo del audiovisual independiente e integrado en la Plataforma Europea de Autoridades Reguladoras (EPRA), pareciendo a los consejos que existen en otros países europeos.
Asegurar la presencia de las lenguas españolas diferentes de la castellana en las radios y televisiones públicas y privadas en horarios no marginales. Garantizar desconexiones. Dar cobertura estatal a las emisoras que dependen de los gobiernos autonómicos y que emiten en lenguas diferentes de la castellana.

C) ESQUERRA REPUBLICANA DE CATALUNYA (ERC)

Propuestas para la República Catalana:
Ordenación del espacio radioeléctrico, en cuanto que autoridad competente, de acuerdo con las directivas establecidas por la ITU (Unión Internacional de Telecomunicaciones) y la Unión Europea.
• Concesión de licencias de emisión de las radios y televisiones que se otorgarán con criterios de veracidad informativa, pluralismo ideológico y corresponsabilitat social, así como culturales y lingüísticos, como por ejemplo el uso de las lenguas catalana y occitana, y la emisión de contenidos producidos a los Países Catalanes.
• Favorecer la implantación de medios privados y ajustar a la nueva legislación audiovisual los servicios de televisión digital de pago, independientemente de donde tengan la sede social operativa, para garantizar la oferta de contenidos de interés nacional y local.
• Dedicar más recursos a la producción de contenidos para consolidar una industria audiovisual potente, innovadora, pluricultural y plurilingüística a través de un Plan transversal de inversión en industrias creativas que implique la CCMA y el Instituto Catalán de las Empresas Culturales.
• Promover Cataluña como un centro de medios y servicios de comunicación mediterráneos y potenciar la Mobile World Capital como dinamizadora del negocio de contenidos audiovisuales.
Impulsar programas de alfabetización mediática para combatir la desinformación y porque los estudiantes de primaria y secundaria adquieran competencias en nuevos medios (new media) y adopten un rol de creadores y de consumidores críticos de nuevos medios.

Mientras tanto, medidas que presentaremos en el Congreso y Senado:
Conceder un nuevo multiplex para hacer efectiva la reciprocidad entre Tv3, À Punt y IB3 en Cataluña, en el País Valenciano y en las Islas Baleares, así como también en el resto del Estado.
• Apoyo a la creación de consejos reguladores del audiovisual en las autonomías, coordinados con el CAC, e impulso de un código de conducta de ámbito europeo para promover el comportamiento ético en internet y la protección del derecho de autor (copyright). Creación de un Observatorio de la comunicación que haga y coordine la búsqueda.

D) JUNTS PER CATALUNYA (JUNTSXCAT)

La Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals (CCMA) debe recuperar el múltiplex que le fue retirado.
Promover la iniciativa Televisión sin fronteras que pretende garantizar la recepción directa de las emisiones de radio y televisión en catalán en los territorios con los cuales compartimos lengua, con el objetivo de promocionar y proteger los espacios de comunicación del catalán.
• La presencia del catalán en los medios de comunicación de alcance estatal, públicos y privados, es escasa o nula. El Gobierno español redujo el espacio de comunicación catalán y limitó las emisiones de Tv3 y Catalunya Ràdio sólo en Cataluña.
Potenciar la presencia del catalán a los medios de comunicación de alcance estatal.

 

4.– Medios comunitarios, medios sin ánimo de lucro o del Tercer Sector

B) EN COMÚ PODEM

Fomentar y proteger el tercer sector de la comunicación. Los medios sociales y comunitarios sin ánimo de lucro (el Tercer Sector de la comunicación) tienen una función insustituible en la libre expresión de los movimientos, entidades y asociaciones de la sociedad, en el amparo de la diversidad cultural y en la reflexión crítica. Por eso, es imprescindible impulsarlos y protegerlos, tal como recomiendan la UNESCO, el Consejo de Europa y otros organismos internacionales. Así, pues, haremos el posible por:
Revisar la gestión del espectro radioeléctrico para garantizar un reparto de recursos más equilibrado entre los tres sectores de la comunicación: el público, el comercial y el Tercer Sector. La revisión tiene que incluir la publicidad institucional y las ayudas públicas, como también la adjudicación de las licencias de explotación con criterios de imparcialidad, objetividad y transparencia.
● Ofrecer asesoramiento legal, fiscal, laboral y de financiación, y apoyar la creación de nuevos medios de comunicación bajo nuevas fórmulas empresariales o de gestión (cooperativas de periodistas o de usuarios y usuarias, medios sin ánimo de lucro, con financiación, vía micromecenazgo o donativos, etc.).
● Impulsar convenios de colaboración de los medios públicos con los del Tercer Sector para brindarles recursos y apoyo técnico sin comprometer la independencia.
● Crear dos canales en abierto en la TDT y en la radio con conexiones locales, gestionados en colaboración con los propios medios del Tercer Sector, como se hace en Alemania, Noruega y Finlandia, entre otros países.

 

5.– Libertad de prensa, libertad de información y transparencia

A) CIUDADANOS

II) Tolerancia cero en corrupción
Aprobaremos una Ley de Protección del Denunciante de Corrupción. Protegeremos a todas las personas que denuncien casos de corrupción u órdenes ilegales de sus superiores. Crearemos una Autoridad Independiente de Integridad Pública para erradicar la corrupción, fiscalizar a nuestros cargos públicos y garantizar que su actuación responde al interés general.

B) EN COMÚ PODEM

Derogar inmediatamente la Ley Mordaza. La Ley de seguridad ciudadana, más conocida como Ley Mordaza, otorga potestad sancionadora al Ejecutivo y parece redactada como reacción a las protestas surgidas por la respuesta que el gobierno dio a la crisis económica, el movimiento 15M, las mareas, los sindicatos y otros. Una ley que pretende proteger el gobierno frente a las protestas y demandas de los movimientos sociales y que, a la vez, pretende reprimir el derecho de expresión y de manifestación de la ciudadanía. La Ley Mordaza pone en riesgo la libertad de información y la protesta pacífica, otorga más poder a las fuerzas de seguridad, limita las garantías de la ciudadanía para defender sus derechos y pone en riesgo los derechos de libertad de expresión y reunión pacífica.

C) ESQUERRA REPUBLICANA DE CATALUNYA (ERC)

• Una justicia independiente garantía de los derechos y libertades para todo el mundo: Derogación de la Ley Mordaza.

D) JUNTS PER CATALUNYA (JUNTSXCAT)

Reformas que legislativas recientes que hay que derogar: Entre otros, la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana, la Ley Mordaza.

E) PARTIDO POPULAR (PP)

Seguiremos aplicando la Ley de Seguridad Ciudadana que garantiza el derecho de los españoles a una convivencia pacífica y apoya a la actuación legítima de las FCSE en defensa de las libertades.
Aprobaremos una nueva Ley de Protección de la Información Clasificada que sustituya la actual Ley de Secretos Oficiales y que incorpore las prácticas y estándares internacionales. Esta nueva regulación tendrá que estar adaptada a los adelantos en el tratamiento de la información.

F) PARTIDO SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL (PSOE)

• Aprobaremos una nueva Ley de Seguridad que sustituya la Ley Mordaza. Es posible más libertad con más seguridad.
(Incluido en el programa pero no a los «110 compromisos cono la España que quieres»)
Aprobar una nueva la Ley Integral de Protección de Testigos, Informadores y Denunciantes que supere las carencias materiales y personales de los sistemas de protección vigentes, reforzando la protección de los denunciantes de casos de corrupción, protegiéndolos de intimidaciones y represalias y preservando los datos de personales de las personas protegidas para evitar su publicidad o difusión. La Ley también introducirá las disposiciones de la directiva europea para la protección de los denunciantes, actualmente en tramitación.

 

6.– Precariedad laboral

B) EN COMÚ PODEM

Impulsar una ley que regule los derechos laborales de los y las periodistas. El colectivo de los y las periodistas está sometido a importantes condiciones de precariedad, las cuales se han agravado desde que se inició la crisis. Dotar de garantías laborales al sector permitiría que los y las periodistas pudieran ejercer plenamente su función social, aumentaría también la independencia y la capacidad de espíritu crítico. Por eso proponemos la creación de una ley que se debería centrar, principalmente, en:
● Dotar de garantías laborales a los y las profesionales en situación de desprotección de toda la cadena informativa: periodistas que cobran por pieza informativa, determinado tipo de corresponsal, becarios y becarias cuyo trabajo habría que regular, etc.
● Incorporar un Estatuto del Periodista profesional que proteja y dé garantías a los y las profesionales que trabajan en los medios de comunicación.
Derogar las reformas laborales de PP y PSOE por injustas e inútiles. Sustituir la normativa derogada por una ley que defina un sistema de relaciones laborales, garantista del derecho a un trabajo digno, en las siguientes materias: Igualdad al acceso a la ocupación, Relaciones Laborales, salarios, formación profesional, contratación, organización del trabajo, despido, negociación colectiva y mutuas colaboradoras de la Seguridad Social.

C) ESQUERRA REPUBLICANA DE CATALUNYA (ERC)

• Una República con trabajo y salario dignos. Derogar las reformas laborales impulsadas por los gobiernos del PP y del PSOE. Devolver a la capacidad negociadora a los trabajadores, a la cultura laboral del diálogo, al respeto por los derechos adquiridos y a la la negociación colectiva.

D) JUNTS PER CATALUNYA (JUNTSXCAT)

Modificar la reforma laboral del 2012. Hay que proceder a:
a) Establecer la primacía del convenio sectorial respecto al convenio de empresa en cuestiones claves cómo son los salarios o las horas extraordinarias. Se trata de contrarrestar aquellas subcontrataciones de servicios que tienen como única finalidad la reducción de salarios, sin más valor añadido.
b) Reforzar el papel de la autoridad laboral en los expedientes de regulación de ocupación (ERE) para #promover el acuerdo entre las partes en condiciones adecuadas.

E) PARTIDO POPULAR (PP)

Profundizaremos los avances en flexibilidad del mercado de trabajo conseguidos con la reforma laboral de 2012. Especialmente, en aquello que se refiere a negociación colectiva, favoreciendo convenios colectivos adaptados a las necesidades reales del tejido productivo y plenamente actualizados a las necesidades de empresas y trabajadores.

F) PARTIDO SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL (PSOE)

Aprobaremos los cambios que eliminen los aspectos más lesivos de la reforma laboral de 2012. Elaboraremos un nuevo Estatuto de los Trabajadores para el Siglo XXI que se adapte a los cambios sociales, económicos y tecnológicos del mundo actual, y que compagine la com

(*) Para no generar confusión, conviene saber que el programa de En Comú Podem en Catalunya con el que presenta Podemos a nivel estatal ofrecen notorias diferencias, como mínimo en materia de derecho a la información, comunicación y periodismo. El programa de Podemos no incluye muchas de las propuestas que sí recoge En Comú Podem.