Ricard Garcia Vilanova o el drama de ser periodista a la pieza

El periodista Gervasio Sánchez lidera el recientemente creado comité de apoyo a los periodistas españoles secuestrados en Siria, conjuntamente con los representantes de varias organizaciones profesionales. Los reporteros que sufren esta situación son el periodista de El Mundo Javier Espinosa y el fotógrafo freelance Ricard Garcia Vilanova. Cuando esta iniciativa se impulsó, todavía estaba también en esta situación el periodista de El Periódico Marc Marginedas, felizmente liberado el pasado domingo 2 de marzo. Una de las actuaciones que este comité quiere desarrollar es la edición de un libro con varios trabajos de Garcia Vilanova, especialmente en su cobertura de la guerra de Libia, país del que Ricard es un gran experto.

Por qué primero Ricard? Porque es el que está en peor situación. No en su secuestro porque allí sufre más o menos las mismas privaciones que sus compañeros de cautiverio. Está en peor situación, aquí, en su casa. Espinosa, como también Marginedas, tienen un medio detrás, que les tiene en plantilla y, por lo tanto, les sigue pagando su salario cosa que les permite afrontar las obligaciones contraídas para su vida cotidiana cuando están en casa. Ricard es un periodista a la pieza que no tiene nadie que le cubra las espaldas y con la edición de este libro –de la que se ocupará Editorial Blume, la misma que lo hace con los de Gervasio Sánchez– se pretende ayudarle a pagar los gastos que ahora no puede afrontar.

Esta situación demuestra la terrible fragilidad con la que viven los colaboradores en el Estado español. Desde las organizaciones sindicales del sector se ha defendido desde hace tiempo regular esta figura imprescindible en el mundo del periodismo de manera similar de como lo está en otros países. Esta propuesta no ha tenido éxito por el poco interés que han puesto los diferentes gobiernos que ha habido, tanto los del PP como los del PSOE. Los socialistas se habían comprometido a hacerlo pero José Luis Rodríguez Zapatero incumplió su promesa. La desprotección social de los periodistas a la pieza es absoluta pero en el caso de Ricard ha llegado a sus consecuencias más dramáticas puesto que está forzando a sus familiares –una economía modesta– a tener que afrontar gastos para que el compañero, por ejemplo, no se quede sin piso.

Si con esta experiencia los poderes legislativos no afrontan de una vez por todas la regulación del periodista a la pieza –cuestión que, además, permitiría sacar a muchos profesionales de la información de la economía sumergida– es que los legisladores lo único que sienten por los trabajadores del sector es indiferencia o incluso desprecio. ¿Qué tiene que ver esto con el derecho a la información? Sin condiciones laborales dignas no puede haber periodismo de calidad.

En países como Francia –dónde a esta figura le llaman «pigiste»– el periodista a la pieza disfruta de los mismos derechos que sus compañeros en plantilla. Sólo cambian sus retribuciones, pero puede disfrutar del paro y otras prestaciones sociales en proporción a sus cotizaciones, a pesar de que podrá hacerlo por varias empresas a la vez. Los medios están obligados a hacer sus aportaciones a la Seguridad Social, también en proporción a los trabajos que los periodistas realizan. En Italia, Portugal y otros países europeos también hay regulaciones que dignifican la figura del colaborador. En cambio, en España, nada de nada, a pesar de las promesas. La propuesta elaborada por el Foro de Organizaciones de Periodistas (FOP) –integrado por los sindicatos CCOO, UGT, Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP), la UPIFC y los colegios de periodistas de Catalunya y de Galicia– y aprobada ya desde 2001, que ha sido presentada a los grupos parlamentarios en varias ocasiones y hasta ahora todavía no ha prosperado.

Yo compraré el libro de Ricard e invito al conjunto de la profesión a hacerlo. Por dos motivos: porque, seguro, será un buen libro y porque haciéndolo le ayudaremos. Pero también invito al conjunto de la profesión a exigir ya la regulación de la figura del periodista a la pieza porque es una vergüenza que mientras está secuestrado en Siria, Ricard corra el peligro que cuando vuelva a casa, haya perdido por el camino carros y carretas. Para acabar sólo quiero añadir: #freejavier_ricard.

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5 pensamientos en “Ricard Garcia Vilanova o el drama de ser periodista a la pieza

  1. […] o periodista a la pieza mientras que sus dos compañeros plumillas estaban en plantilla. En este artículo que hice entonces podéis recordar los […]

  2. […] Ricard Garcia Vilanova o el drama de ser periodista a la pieza […]

  3. […] raíz del artículo publicado el pasado viernes en este blog sobre los periodistas a la pieza a partir de la situación que sufre Ricard Garcia Vilanova, […]

  4. Xabier Iglesias 7 marzo 2014 en 18:46 Reply

    Reblogueó esto en Seguimos Informandoy comentado:
    Con todo lo que hablamos en Seguimos Informando del periodismo freelance no podíamos dejar de lado este post de Francesc Ràfols que nos hemos encontrado en la red.

  5. […] No estaba previsto pero viene a colación un post necesario, firmado por Francesc Ràfols, a propósito de la cobertura legal de los […]

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