Archivos Mensuales: septiembre 2014

Una película semiclandestina

Estos días se está celebrando el festival de cine de San Sebastián, uno de los más prestigiosos a escala internacional. En el certamen se ha podido ver fuera de concurso una película catalana, Ciutat morta, dirigida por Xavier Artigas y Xapo Ortega. Está basada ente unos hechos sucedidos en Barcelona el 4 de febrero de 2006, cuando la Guardia Urbana desalojó un edificio ocupado, el Palau Alòs, en la calle Sant Pere Més Baix, al lado del Palau de la Música. Esta acción derivó en un enfrentamiento entre los agentes y ocupantes cuyo resultado fue que uno de los policías quedó gravemente herido y en estado de coma a consecuencia del impacto de una piedra en la cabeza, y varios jóvenes fueron detenidos y posteriormente encarcelados. El asunto se convirtió en una cuestión de presunta corrupción policial cuando las versiones de unos y otras no coincidieron y todavía se  añadió más tragedia cuando una de las chicas implicadas, Patricia Heras, se suicidió en 2011 durante un permiso penitenciario. Heras había sido condenada por tirar una piedra, extremo que ella negó siempre asegurando que nunca había estado en el lugar de los hechos. El lunes 22 de septiembre Ciutat morta –centrada en la vida de Patricia y su faceta de poeta– fue exhibida en San Sebastián.

Los responsables de la película se quejaron a lo largo de todo el día a través de las redes sociales que la televisión y la radio pública catalana les habían ignorado, sin hablar del film. Tampoco lo hicieron gran parte de los medios privados. Cabe recordar que Ciutat morta había sido presentada en el festival de Málaga este mismo año donde  fue galardonada como el mejor documental. Sólo por noche, el informativo de Catalunya Ràdio, Catalunya vespre, incluyó unas declaraciones de Xavier Artigas. Según Media.cat, TV3 emitirá la película durante la temporada 2014-15.

El caso contrasta con otras películas catalanas en otros festivales que han obtenido un eco mucho más considerable por parte de los medios catalanes. Ciutat morta se adentra en los aspectos más turbios del poder y esta circunstancia seguramente ha hecho más incómodo hacerse eco de ella porque saca a a la luz un episodio con aspectos bastante controvertidos sobre la actuación policial. TV3 y Catalunya Ràdio, en relación a otros medios públicos, se han ganado merecidamente un prestigio. También en relación a una gran parte de medios privados, tan obligados como los públicos a no manipular, a no tergiversar ni ocultar informaciones de relevancia. Por eso quedan en evidencia cuando una película tan molesta como esta no recibe el mismo trato que otros filmes en situaciones similares.

Seguramente este no es uno de los grandes temas del momento pero el derecho a la información de la ciudadanía también se viste con todo aquello que la cotidianidad nos ofrece. Y en un contexto como el actual de una cierta involución democrática en Catalunya y en España, pasar por alto una historia con presuntos abusos policiales de trasfondo ensucia las mejores trayectorias. No sabremos si el Catalunya vespre habló de la película por interés propio o por el alboroto suscitado en las horas previas pero siempre se podrá pensar que Ciutat morta –que, por otro lado, recuerda el título de una excelente ópera de Erich Wolfgang Korngold– ha sido desterrada por los medios por su temática crítica con el poder. Y en una sociedad democrática esto no es lo mejor que puede pasar.

 

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